lunes, 13 de febrero de 2012

Cosas que pasan

Este pasado viernes, 10 de febrero, nos desplazamos (Fátima y yo) hasta la ciudad de Algeciras, allí dónde los viajeros de dos continentes se entrecruzan de continuo, al lado justo del famoso peñón lleno de monos y de ciudadanos ingleses con acento andaluz.

La causa (o el motivo, como más guste) era recibir el tercer premio del certamen de poesía social "Julia Guerra" del Ateneo Republicano del Campo de Gibraltar, que me había sido concedido, entre un total de 238 obras recibidas, por mi poemario "Breve tratado de la tristeza".

Así que hasta allí nos desplazamos en un día frío, como es debido en la época que estamos. El viaje fue tranquilo y sin incidentes, que ya es un logro como está el tráfico y algunos conductores a los que les gusta jugarse el pellejo propio y el ajeno.

La gala de entrega de premios y homenaje a la poeta Julia Guerra, Algecireña de adopción y norteña de nacimiento, fue emotivo y acogedor, a pesar de que la sala elegida (en el edifico Kurssal, emblemático y muy hermoso) fallaba en su climatización, y sentimos el peso iracundo de la temperatura invernal de manera ostentosa, soportado gracias a los abrigos y la entereza de una sala llena y entusiasmada.

El ganador absoluto (1er premio) fue para el asturiano (residente en Murcia) José Manuel Regal con "No llego como un tsunami" que no pudo acudir al acto por encontrarse enfermo. El segundo premiado fue Fernando Ugeda (Villena, Alicante) por "Desatinos de un mundo desmemoriado", y que además comentó que en 2008 había ganado el Ciudad de Badajoz de Novela con "La alternativa del escorpión"... de algo me sonaba su cara.

Como ya he dicho, fui el tercero en discordia, tuve que salir a decir unas palabras y leer un par de poemas. Hice lo que pude (que ya sabéis que suelo ponerme nervioso) y sorteé el momento sin demasiadas estridencias.

También cabría mencionar una mención especial a la autora local Leonor Villaseñor por "Ojos entristecidos" y otra mención al grupo de poetas de Matanzas (Cuba) por su multitudinaria participación en el certamen.

En el mismo acto tuvimos, además, actuaciones musicales, bastante agradables por cierto, palabras de homenaje a la poetisa, intervenciones varias, incluida la del alcalde de Algeciras y las fotos finales de rigor de todos los ganadores e intervinientes.

Concluimos el evento y nos despedimos agradeciendo el premio, el trato y el calor humano, que es el que más se agradece.
Nos retiramos con nuestro Diploma, el certificado correspondiente y el premio en metálico, con la sensación de una nueva experiencia y el ánimo alimentado para seguir en esta tarea complicada de la escritura poética, que no es poco.

Aprovechamos el viaje para visitar Gibraltar y pasar por Chiclana, pero esa es otra historia y la contaremos en otro momento.

Sirva este artículo para la simple comunicación del premio obtenido, de la experiencia y sus circunstancias, y, sobretodo, de la vivencia en estas pequeñas (o grandes) cosas que te hacen la vida un poco más agradecida, algo más llevadera, que te recarga el ánimo y te desconecta de ciertas realidades con las que no quisiéramos tropezar tan a menudo como solemos hacerlo.

Es la vida, y hay que estar aquí para vivirla... otros no pueden.

4 comentarios:

Paco Vivas dijo...

Pero no nos hemos enterado del premio en metálico que era.
No, es broma, me alegro mucho de que lo disfrutaras y de que te sientas satisfecho de tu obra.

Enhorabuena chaval.

Bracelli dijo...

Bueno, se me olvidó mencionarlo, pero si te interesa fueron 100 € (cien, no me he comido ningún cero), pero eso es lo de menos, sirvió para pagar el hotel y el gasóleo... que es suficiente. Gracias por la felicitación.

Paco Vivas dijo...

me hubiera interesado más si hubieran sido 100.000, pero bueno, como tu dices tampoco es lo más importante. Mándame alguno de esos poemas, el que más te guste que quiero hacer una cosa.

franciscoviva@gmail.com

Bracelli dijo...

Te mando el poemario (es cortito) y eliges el que quieras.