
Ayer escuche la noticia de otra niña (14 años) asesinada a latigazos por "dejarse violar" por un canalla de 41 años, familiar suyo, que "sólo" recibió la mitad de latigazos que ella (no se puede ser más ruín ni más cobarde).
Mientras, los intereses del mundo globalizado siguen machacando países con guerras estúpidas (ninguna guerra es necesaria, ni humanitaria, ni siquiera inevitable) para controlar el petróleo.
En la machacada Costa de Marfil está a punto de estallar otra guerra civil dónde ya hay miles de muertos (mujeres y niños en su mayoría).
Nos hemos olvidado de Haití mientras miramos de soslayo hacia Japón más preocupados por la radiación que pudiera extenderse a otros países (el nuestro, por ejemplo) que por las víctimas y su destino; aunque nos estén dando un ejemplo de civismo y humanismo del que deberíamos sonrojarnos.
Y nosotros preocupados porque nos reduzcan la velocidad máxima a la que podemos llegar en las autovías para matarnos más y mejor. O que no nos dejen fumar en el bar de enfrente. O que no nos dejen disfrutar del ¿bello arte? del toreo...
Este es un mundo sin alma, sin corazón y sin agallas para plantarse y decir basta, para echar a patadas del planeta a tanto sinvergüenza y tanto asesino disfrazado.
No les votes, no les apoyes, no les des tu tiempo ni tu dinero. Yo me abstengo...
7 comentarios:
Totalmente de acuerdo contigo, estoy cansada de guerras por interés, la enorme deshumanidad que tiene el mundo, aquí a nadie le importa los humanos y sus derechos más fundamentales, si no hay petroleo miramos hacia otro lado.
Jose tienes más razón que un santo, pero no en todo, recuerda lo que decía papa "abstenerse es dar el voto a los que no creen en la democracia". Tu ya sabes hermano.
Gracias por comentar a Ferovic y a Luis Carlos. Por cierto Luis, no me abstengo de votar, lo hago de este mundo deshumanizado. Para castigar a los inútiles lo mejor es votar a partidos pequeños, como los verdes, por ejemplo. Pero todo eso es mucho más complejo, tanto que no cabría en este blog. En fin, para cambiar el mundo habría que empezar por cambiar muchas ideas, muchas actuaciones y como educamos a nuestros hijos.
Estamos en lo de siempre, no es necesario globalizar y extenderse a los problemas mundiales, reflexiona sobre tu entorno y te encontrarás con lo mismo, yo, yo y yo y no hay nada más, lo malo de todo es que te das cuenta muy tarde. Un abrazo Braceli.
Pues eso, tu lo has dicho, nuestro entorno sólo globaliza desde su casa, su barrio y como mucho su ciudad (que ya sería bueno). Educamos en la competitividad y el egoísmo, y así nos pinta, y aunque nos cueste convencernos, vivimos en un mundo que es de todos y de todos es responsabilidad hacerlo justo y habitable.
Todo es un juego de poder depredador. Hombres que tienen poder sobre otros hombres, situaciones abusivas, niños muriéndose de hambre, la situación de la mujer en áfrica, países árabes, mundo islámico en general y países asiáticos es demencial. Es un abuso constante. ¿Cómo se sale de aquí?
Gracias Ana por pasarte por este humilde blog, es una ráfaga de aire fresco compartir este "dolor" de escribir con otras personas tan implicadas como tú (he visto algunos de tus blog, enhorabuena). Y tienes razón, ¿cómo se sale de aquí? y yo añado ¿por dónde se sale de aquí?. No se si el tiempo nos mostrara la forma y el camino, pero lo veo muy mal...
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