
Así reza la canción de Silvio Rodríguez y así empiezo a sentirme yo.
Resulta que no sé dónde dejé mis musas olvidadas y ahora no las encuentro. Llevo varios días que no vienen a visitarme, que abandonaron mi mesa, mi cuarto, mi casa y mi cabeza...
Ni tengo ganas de dedicar cualquier tiempo a la escritura, ni un poema que llevarme a la boca, ni un cuentecillo mísero, ni tan siquiera un post (casi como este) que publicar en el blog...
Todo me parece baldío, superfluo, inútil.
Me compré el último disco de Serrat, encantado de un nuevo homenaje a mi poeta preferido (Miguel Hernández, por si alguien no se ha enterado), y nada, que no me entra, que he sido incapaz de escucharlo entero, que no me emociona... ¿qué me está ocurriendo?. Será el tiempo, ese raro animal que nunca se detiene, que todo lo devora...
No lo entiendo y empiezo a ponerme de mal humor, como los viejos cascarrabias de las historias, como un padre enojado con sus hijos más queridos, como este tiempo de lluvias, catástrofes y cadáveres innecesarios...
Quién pueda ayudarme será bienvenido; quién quiera buscar conmigo las causas y/o las razones, será bien recibido; quién tenga el secreto de la palabra, por favor, que nos facilite las instrucciones; quién sepa del camino de la felicidad, también...
Mi unicornio azul ayer se me perdió...
7 comentarios:
En cuanto salga el sol se te pasa.
Los unicornios azules no salen cuando llueve.
Ánimo y lápiz en mano, por si alguno se equivoca y trae consigo una musa.
En Mayo voy yo al Victoria, para que lo sepas con tiempo...
Abrazos poeta.
Tienes razón Mamen, es posible que con el buen tiempo regrese mi unicornio... y estaré listo para acudir al Victoria para escuchar tus poemas, no te olvides avisarme de la fecha correcta. Gracias por pasar por este páramo...
te entiendo , yo tampoco tengo ganas de escribr ni de hacer nada especial. besotes hno.
Leyendo lo del tabaco, casi se me pasa ver este comentario. Yo también me he comprado el disco de Serrat, he hecho un esfuerzo y lo he oido, perdon, escuchado entero. Y me ha llenado, Jose hay que tener en cuenta que las rachas existen, con la penalización adicional que según te vas haciendo mayor, ya no echas de menos la buena vida, te vas dando cuenta de que somos como los animales que viven dia a dia para conseguir comer y otras cosas.Perdemos sensibilidad, solo nos acordamos de las cosas malas que nos han hecho y casi nunca de agradecer las buenas. Te acuerdas? "es fácil decir amigo cuando se tiene sed de veinte años?.
Revelate, coge el disco de Serrat, ponte los auriculares, cierra los ojos, y escucha. Es de las pocas cosas buenas que nos quedan.Yo soy un poco raro de caracter, pero recuerda que ahora, mis hermanos, mi mujer y mis hijas son en lo unico que confio y quiero.Un abrazo, y animo.
Pensando, pensando, me preocupas, mira que decir que no eres capaz de escuchar a Miguel Hernandez, y encima con Serrat, me cago en la leche, espabila o te doy un par de leches.
Ni pienses en replicarme, que soy el mayor....un respeto.
Bueno, bueno, tampoco es para ponerse así... ya te entiendo, y para tu consuelo debo decirte que el último viaje a Madrid (en mi coche, claro) pude escuchar el disco de Serrat, y ya fue otra cosa. Así que no he perdido la "sensibilidad", más bien estaba deprimida..., ¡ah! y gracias, muchas gracias...
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