martes, 13 de octubre de 2009

Las espaldas del río


Cuando la tarde se antoja pacífica y soleada, sin la estridencia del verano y en la suavidad de un otoño perezoso, algún día, casi sin querer, he atravesado por uno de sus puentes este guadiana que se asoma a mi ciudad (Badajoz) con el apetito húmedo de su cauce herido y la somnolencia de sus orillas verdes.
Me he detenido sobre el agua oscura y mansa, he mirado en lo lejano un horizonte de sombras y reflejos dónde se apagaba el crepúsculo con un tímido sopor de alas que se alejan, de un jolgorio de trinos entre los árboles y una sensación de olvido, de lejanía.

Mientras, a mi espalda se acumulaba un sendero de bocinas, luces y ruidos toscos.
He regresado meditabundo, algo triste, pero también un poco purificado.
Triste, porque vive mi ciudad a espaldas de su río, porque su abandono es brutal, y la desidia de sus habitantes lamentable.

Recuerdo en mi niñez los baños en sus aguas agradecidas, las mañanas de pesca bajo el puente viejo, lanzarse a las pozas con mucho cuidado, la persecución de libélulas y ranas entre sus juncos, atravesar a la otra orilla y avistar las gallinetas ocultarse entre los arbustos, sumergirse ante nuestra presencia y resurgir del agua unos metros más allá con la algarabía de niños de ojos brillantes y asombro contenido.

Recuerdo el embarcadero, las barcas en las que cruzábamos al otro lado, a la playa del guadiana, repleta de gente, sus socorristas y sus niñas en bikini...

Hasta que un día el río se llenó de negrura, de peces muertos, de bolsas de plástico. Sus aves perseguidas, asesinadas, y su cauce inundado de basuras.

Tampoco se han librado sus puentes del maltrato. Han crecido en número, pero han sufrido el vandalismo y la desidia de igual forma.

A pesar de algunos esfuerzos por revitalizar el uso y disfrute del río, este sigue siendo una víctima impotente del abandono de esta ciudad y sus habitantes.

Llegará el invierno con sus nieblas, su lluvia y sus mañanas heladas, y seguiré paseando, de vez en cuando, por las orillas de este Guadiana inmenso y olvidado, por sus espaldas púrpuras, por su lomo de puentes enhiestos y cabizbajos, soñando con aquellas arboledas por dónde el amor adolescente mojaba sus pies descalzos en el agua fresca, y entre los pedregales suaves se encendían hogueras y cantábamos a su alrededor hasta que la bruma cubría los juncales de la orilla y las últimas grullas buscaban su lugar para dormir.

Le debo tanto a este río que saldar una deuda tan grande es una meta imposible. Pero siempre le estaré agradecido, y seguiré lamiendo en mi memoria su camino de aguas y vida, aunque la muerte ande hurgando entre los dos las viejas heridas del tiempo.

4 comentarios:

Paco Vivas dijo...

Pues sí, según creo ya no hay ni jaramugos, aquellos pececillos que pescabamos con masilla y caña de bambú fabricada en un momento, y el baño en el que nos veiamos los pies de lo transparente que estaba el agua, y de las sardinas que nos tomabamos una vez cruzado el rio a nado......... tantas y tantas cosas que hemos hecho mal sin darnos cuenta, y todo por lo mismo de siempre, el negocio puro y duro que a costa de latas de tomate triturado entre otras cosas han convertido el agua en algo que ni se leparece. Tenemos lo que nos merecemos......

Fidelia dijo...

Hola, Te dejé un mensaje en el otro blog, como no has contestado, me pasé para acá. Ya sé que no soy nadie para reclamar tardanzas, que para eso me pinto sola, no con intenciones, claro, nada más quería decirte que aquí sigo y que te sigo leyendo con emoción, cada palabra tuya es un aliciente para escribir las mías. Te mando un beso, amigo.

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

... ...traigo
sangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazon
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...


desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ


TE SIGO TU BLOG




CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesia ...


AFECTUOSAMENTE




jose
ramon...
... ...traigo
sangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazon
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...


desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ


TE SIGO TU BLOG




CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesia ...


AFECTUOSAMENTE
LA PALABRA VERTICAL



jose
ramon...

Bracelli dijo...

Bueno, debo dar gracias a quienes han entrado por aquí y han dejado su mensaje. Así que a Paco, Fidelia y José Ramón, muchas gracias y espero seguir compartiendo con vosotros este blog y estas palabras.
...Y es cierto, el tiempo es un río parsimonioso que nos devora lenta e inexorablemente...

Un fuerte abrazo.